sábado, 18 de mayo de 2013

Los altos y bajos de construir una temporada de televisión (1)

Cada vez que me adentro más en el mundo de la televisión escrita me doy cuenta lo difícil que es
planear, escribir, filmar, editar y publicitar una serie contra lo fácil que resulta criticar y desestimar con un simple texto o comentario. Si existe un consenso entre varios críticos sobre cierta serie nueva y su mala calidad, es suficiente para que muy poca gente la vea, haciendo peligrar su futuro u oportunidad de crecer. (Aunque, claro está que el público manda a la hora de mantener vivo un programa: un buen número de televidentes significa que los anunciantes invertirán dinero para esa hora por lo tanto, la serie puede seguir al aire.)
Ahora bien, ¿Qué hace que una serie sea buena, mala o de mayor o menor calidad? Mientras que este interesantísimo artículo rescata que el mejor aspecto creativo de la tele, frente a las películas, es su extensión de tiempo (desarrollar personajes e historias mejor por tener mayor cantidad de tiempo en la pantalla), resulta, también, su más grande desventaja.
Un ejemplo muy evidente es la reciente serie Revenge que atrapó a mucha gente durante su primera temporada, pero sufrió a los pocos episodios de la segunda por tener que escribir "episodios de relleno", se notó un exceso de ideas que los escritores tuvieron que utilizar a la carrera, plantear varios problemas y dejarlos botados para retomar la idea original detrás del concepto original del programa.
Para series que no llevan una continuidad semana a semana (todas las series policíacas), resulta fácil delegar a un grupo grande de escritores varios episodios que serán piezas independientes de programación. Gran parte del tiempo, los acontecimientos de una semana no afectan a la anterior o la siguiente. Pero para aquellas que sí llevan esa continuidad y a la vez deben encontrar una ... semanal resulta un mayor desafío. Por eso sería más recomendable tener una cantidad menor de episodios al año. Así, se hace un planeamiento más cuidadoso de qué debe suceder en cada episodio y en qué momento, sin alargar con argumentos innecesarios y, eventualmente, aburridos cuidando no perder televidentes.
La idea de acortar las temporadas de las series de los canales "de aire" (networks) en EE.UU apenas comienza a surgir; antes, el número estándar era de veintidós o veinticuatro episodios inéditos transmitidos desde finales de septiembre hasta finales de mayo, mientras que para los canales pagados (cable), al no tener comerciales y un poco más de libertad creativa (imágenes, lenguaje, temática) se ordenan doce o trece episodios y es planeado ese arco narrativo que se origina de una visión específica, de una persona que quiere contar su historia. Por eso es que casi todos los programas que ganan premios son las que aparecen en canales pagados (HBO, Showtime, AMC).
No digo que el modelo tradicional no haya funcionado y sido exitoso, todavía puede serlo (los dos mejores -y casi únicos- ejemplos son The Good Wife y Elementary). ¡Pero la gente no tiene tiempo! Escogen con más cuidado qué ver cada semana y debe existir una muy buena razón para ver nueva programación, ahora que las más viejas comienzan a agotar ideas y prefieren terminar antes de caer en desgracia.
Para la nueva temporada de series en septiembre, mientras la gente prefiere ver sus programas preferidos por computadora, los ratings en colosal decadencia y con Netflix comenzando a mercadearse con programación original, las cadenas de televisión -"de aire"- deben ajustarse el cinturón, no solo de manera económica, sino de manera creativa: la cantidad de episodios que pueden producir para nuevas series no llegará nunca a veintidós al año, esto porque los creadores quieren imitar el modelo de los canales pagados y contar historias con un mejor enfoque.
Todavía no desaparecerá el modelo original, menos cuando las series más vistas (NCIS, The Big Bang Theory) lo manejan tan bien, pero cada vez está más cerca el momento en que la televisión con guión sufra una caída -y por ende cambio- más grande y más abrupta de la decaída paulatina que se ha evidenciado conforme avanzan los años y, con ellos, la cantidad de opciones para ver series sin cortes comerciales.

viernes, 10 de mayo de 2013

Scandal

Desde que apareció Revenge, la cadena que la transmite encontró un lugar inesperado pero bien recibido de popularidad y base fanática importante con presencia fuerte femenina; es por eso que decidió darle chance a una tercera serie de la misma creadora que originó las muy conocidas Grey´s Anatomy y Private Practice, Shonda Rhimes. Esta es una aproximación a la política de Estados Unidos desde el punto de vista de "control de escándalos" (de ahí el nombre del programa: Scandal) de las "tortas" de los políticos y la gente poderosa o con mucho dinero. Olivia Pope, junto con su equipo de "gladiadores", se encargan de la interesante tarea de esconder y alejar de la prensa todo detalle que pueda perjudicar a la persona pública en cuestión y así se mantiene la reputación que tenía.
Pero la cosa no ternina ahí. Aunque la serie se presta para historias semanales, generalmente muy bien construidas, en su corta primera temporada resultó una manera realmente entretenida de ver estos casos de maniobras y manipulaciones políticas que parece nunca tienen fin.
Una relación trágica tipo Romeo y Julieta con Olivia Pope y el presidente, Fitzgerald Grant, como principal conflicto amoroso que sería llevado de la manera más dramática posible, pero Shonda Rhimes sabe lo que quiere mostrar y sabe atrapar a su audiencia, por lo que resulta ser un sobre dramatismo bien manejado y un "viene y va" que se mantiene fresco y deja a los televidentes queriendo más.
Muy cerca de esa relación -y por ende con el riesgo más alto- está el complot político entre cinco personajes que llevó al presidente Fitz a su puesto; Olivia, el jefe de personal de la Casa Blanca, Cyrus, la primera dama, Mellie, una jueza de la corte suprema y otro político sin escrúpulos se ponen de acuerdo para infiltrarse y manipular una de las máquinas de votación para no perder la elección del presidente. Lo curioso es que todo este complot es contado mientras Fitz ya ejerce el puesto. Mientras se nos cuenta este argumento mediante flash-backs en varios episodios, la línea narrativa principal serán las repercusiones de la decisión ya tomada y cómo reaccionan los personajes cuando aparece la amenaza de que tal secreto salga a la luz -porque ni siquiera el presidente mismo lo sabe. Así es como se nos involucra con las emociones humanas y distintos giros en la trama (demasiados como para contarlos en una pequeña reseña) que dejan sin aliento con cada episodio que pasa.
No hay una actuación que destaque mucho, pero cada actor y actriz logra encarnar e involucrarse con su personaje lo suficiente para lograr la dosis de empatía necesaria. 
Los diálogos son de un ritmo tan acelerado que si existe distracción alguna se puede perder cualquier revelación importante que sea mencionada, sello propio del programa.
Shonda Rhimes decidió utilizar trece episodios para el arco narrativo del complot de la elección, luego, con nueve restantes, saltó seis meses en el tiempo para refrescar y ocuparse de nuevas historias (decisión inteligente para cualquier serie que debe planear 22 episodios), eso sí, con los acontecimientos pasados siempre latentes a ser mencionados o listos para volver y traer aún más problemas.
Entre tanta complicación parece que no convida mucho a ser vista, pero estos personajes son gente tan cínica y horrible que lo hace genial y vale la pena darle una oportunidad. 

Scandal estrena episodio todos los miércoles a las 9 p.m. por Sony.

lunes, 29 de abril de 2013

Veep

Cuando vimos por última vez a la vicepresidenta Selina Meyer en esta excelente sátira política, todos sus proyectos se habían ido por el drenaje, su depresión era evidente pues en cada entrevista que hacía le salían lágrimas y un congresista amenazó con investigar las dos enmiendas en las que estaba trabajando. Nada le salía bien.
Lo que hizo graciosa la primera temporada fue esa falta de "poder" que tenía la vicepresidenta; la actuación de Julia Louis-Dreyfus (ganadora del Emmy el año pasado) lograba que no le tuviéramos lástima al personaje, al contrario, queríamos que fallara para poder reír con los insultos a su equipo sobre cómo eran un montón de ineptos. ¡Pero a la vez queríamos que triunfara! No hubo episodio que no le preguntara a su asistente "¿Sue, llamó el presidente?" y que la respuesta siempre fuera "no". Sentíamos su frustración y a la vez era el mejor entretenimiento incómodo logrado por el creador, Armando Iannucci y su grupo de escritores. Estrenada su segunda temporada la semana pasada, se nota que no quisieron quedar atascados en un mismo mecanismo de contar historias, así que decidieron mostrar lo menos esperado: luego de una gira a varios estados, la veep ahora es un 0.9% más popular que el presidente y gracias a eso, cuando le hace la famosa pregunta a Sue, casi sin darnos cuenta, la broma de preguntar por la llamada presidencial termina con rapidísimo "sí". Entonces, el presidente —que todavía no conocemos— decide darle un rol más importante en política exterior y la nombra la nueva cara del gobierno para que aparezca en las entrevistas de televisión. De repente, el panorama ha cambiado y no sabemos en qué problema se pude meter la veep con su siempre enorme ego y oficina de empleados poco funcionales ahora que no estarán metidos todo el episodio en la oficina (se nota que HBO dio más libertad y presupuesto para que las historias se desarrollen en diferentes localizaciones, incluyendo exteriores). Esto da paso a una nueva temporada que, fácilmente, puede llegar a ser mejor que la primera, sobre todo porque se nota una acertada atención a los personajes secundarios; así, al darles profundidad para justificar sus acciones, dejan de ser una extensión de la vicepresidenta, solamente.
Por ser un programa de HBO, Veep mantiene su lenguaje soez, parte de su estilo de comedia y firma del creador pues gran parte de los chistes se basan en maldecir, pero son tan ingeniosos que no cruzan la línea de lo vulgar. Lastimosamente, se nota solo en inglés ya que los subtítulos en español no lo logran transmitir por censura o, simplemente, dificultad. Pero no es excusa para dejar de ver esta propuesta que busca entretener y a la vez mostrar lo que verdaderamente podría ocurrir tras bambalinas políticas. Una de las mejores comedias del año pasado y, sin duda, la mejor que estará al aire las próximas diez semanas.

VEEP estrena nuevo episodio todos los lunes a las 9 p.m. por HBO. Repite miércoles a la 1 p.m. y viernes a las 8:30 p.m.


domingo, 14 de abril de 2013

Hannibal: Apéritif

Es hasta pasados los primeros veinte minutos que vemos por primera vez al famoso doctor Lecter disfrutando de su comida en una escena elegante, calmada y acompañada de un suave piano que no deja de dar escalofríos al verla. Pero para llegar a ese momento en particular ya hemos visto a Will Graham ir descubriendo, pista por pista, cómo trabaja este asesino en serie y su razón de matar: sus víctimas son la cena.
Will Graham es, en realidad, el personaje principal de esta nueva serie basada libremente en el libro Dragón Rojo de Thomas Harris (cinco años antes de los sucesos del libro, específicamente), una especie de "precuela" de la famosa obra El Silencio de los Inocentes. Aquí entraremos en la mente de Graham y veremos cómo es capaz de experimentar en su mente cada movimiento que realizó el asesino, armando el rompecabezas con la escena del crimen; es por esto que el agente del FBI, Jack Crawford, lo busca para averiguar quien se encuentra detrás de una serie de homicidios en serie y, al no lograr un perfil psicológico concreto del asesino, buscan al psiquiatra Hannibal Lecter para descifrarlo. El argumento parece simple y trillado para una serie de investigaciones criminales, pero es mucho más que eso; el enfoque será la relación entre Will y el doctor Lecter y como irá evolucionando con el paso del tiempo. Aquí se da un tipo de suspenso que muestra las complicaciones dentro de la mente y sueños de Will (detalle recurrente) y el tratar de huir de sus demonios con tan buena planeación y con un muy buen guión que no importa que ya conozcamos el desenlace, es el recorrido que nos lleve a ese clímax lo que vale la pena.
Sobresaldrá por primera vez el excelente trabajo de Hugh Dancy como Graham, Dancy logra mostrar la frustración y del personaje consigo mismo, su miedo a descubrir lo que puede llegar a sentir está latente y no dejará que veamos sus emociones con facilidad. Por otro lado, Mads Mikkelsen nos da un Hannibal retraído y más callado de lo normal pero igual de acertado. Si algo falla dentro de tan excelente elenco es la falta de una figura femenina de peso que dé el balance necesario entre tanto personaje complicado masculino. Detalle que espero sea corregido en episodios futuros. 
El conocido director de cine David Slade, quien nos muestra una elegancia diferente a la de televisión de todos los días, dirigió el primero y tercer episodios, su experiencia será la base de la que surgen el tono y la elegancia propias del resto de la temporada; si no es por el argumento, es válido verla por sus imágenes que se basan en la sobresaturación del color, detalle propio de todas las series que ha creado Bryan Fuller. Además de escribir gran parte de los episodios, es la visión de Fuller que se impone sobre la manera de narrar y el enfoque que lleva la temporada como un todo, es "televisión de autor", si se quiere.
Un detalle interesante es que los episodios llevan el nombre de cada plato en una cena francesa, por lo que espero disfruten de este que es, sin duda, un buen aperitivo y se queden hasta el postre.


Hannibal estrena todos los miércoles a las 9 p.m.(hora de Costa Rica) por AXN. 

martes, 5 de marzo de 2013

The Americans

Una de las ventajas de la tele y el cine es la capacidad que tienen de viajar y mostrarnos, con ayuda de buenos efectos especiales, una realidad que imaginamos o, incluso, será la que vivamos en un futuro. Pero también existe la posibilidad de viajar al pasado, la diferencia es que no habrá mucha extravagancia visual para representar la realidad tecnológica imaginada para el futuro, por lo que la mayoría del entretenimiento recae en el argumento, la forma de contarlo y el mostrar personajes que lleguen a interesarnos. Esta es la tarea de la nueva serie de FX, ambientada, con mucha elegancia, en los años ochenta.  
The Americans tiene una de las mejores secuencias para introducir el argumento de un nuevo programa, a diferencia de muchos otros que plantean un problema y/o situación y le dicen al público, en quien confiar y quien es sospechoso, quien es protagonista y villano, explícitamente. Aquí se nos muestra a la pareja principal en una secuencia de acción muy simple, nada de artefactos, solo factor humano, pero está tan bien hecha (excelente montaje y selección de música) que nos deja con ganas de seguir viendo el episodio. ¡Y qué buen episodio!
Phillip y Elizabeth Jennings tienen un hijo y una hija, viven en los suburbios, son la familia americana modelo, pero a través de diálogos bien planeados y de mucho cuidado de parte del espectador, nos damos cuenta que estas personas son en realidad espías rusos encubiertos que fueron colocados en Estados Unidos desde muy jóvenes para filtrar información a su país de origen. Sin rastro alguno de acento extranjero (detalle inverosímil pero comprensible) ocultan la verdad a sus hijos quienes nacieron y fueron criados en la "tierra enemiga". Este detalle hace que surjan las conocidas dudas del caso ("¿por qué seguimos pensando que este lugar es tan malo si hemos vivido años aquí y a los niños les ha ido bien?") y, sin ser un matrimonio verdadero, las discusiones que tiene la pareja principal son válidas para que poco a poco salga un cariño auténtico entre los dos. Es a través de este aspecto que el programa cobra más fuerza y con cada episodio se fortalece la relación que, desde un principio, fue una farsa.
Entonces, a los que tendremos siempre en situaciones de peligro y querremos ver triunfar resultan ser los malos de la serie mientras el FBI intenta bloquear los planes que los rusos esconden con tanto ahínco; pero por esa misma razón es que le doy voto de confianza a The Americans.
Los escritores de la serie saben lo que quieren mostrar y lo hacen con confianza, la definida dirección del argumento lleva buen balance con el desarrollo -y estudio- de las personalidades que veremos desenvolverse en pantalla; pero el equipo de producción y del aspecto cinematográfico logran una tarea que parece fácil pero requiere de extrema atención a los detalles: los escenarios y vestuarios son escogidos cuidadosamente, los accesorios de la época, pero es en la notoria coloración lograda en el montaje que da la verdadera sensación de estar viendo un programa de los ochenta.


The Americans estrena todos los lunes a las 10 p.m. en FX.

lunes, 25 de febrero de 2013

Premios Oscar 2013

El año pasado dijimos que los Óscar son, ante todo, un espectáculo para televisión, en vivo, con todas las reglas de tele vigentes al momento de la transmisión y donde el propósito más importante, en opinión de este hablador de tele, es no aburrir. Claro, son tres horas o más con comerciales incluidos, eso cansa a cualquiera, pero es lo que paga las cuentas.
Este año, como cualquier otro, se anticiparon los ganadores y se sabía, casi sin sorpresa, qué nombres estarían sobre el escenario agradeciendo, por lo que gran parte del programa recaería en las manos y humor del anfitrión Seth MacFarlane. Lastimosamente, lejos de darnos una agradable velada, sus bromas llegaron a ser incomprendidas y poco innovadoras-hasta ofensivas-, una que otra frase medio original y/o graciosa, pero en general no cumplió con la enorme expectativa que le rodeaba (el monólogo inicial fue bizarro con la mejor intención posible).
Esta ceremonia es más predecible que el sabor del próximo helado que comeremos, todos los ganadores estaban pronosticados -excepto por el interesante empate en edición de sonido-, pero está bien, ningún gane es espectacular ni inmerecido. Mi único problema es con Argo, aunque excelente, sobrevalorada y auto complaciente. La aparición de Michelle Obama es política hasta los huesos y "una vez más, Hollywood le da el premio a una película sobre Hollywood".
Tomándose en serio el tema de celebrar los musicales en la industria del cine, los productores se lucieron en montar interpretaciones de varias canciones escuchadas en musicales y fueron los artistas mismos que impusieron sus voces con tonadas clásicas para darnos buen entretenimiento. Jennifer Hudson hizo vibrar con su voz, Shirley Bassey rindió un buen homenaje a los cincuenta años de Bond, el elenco de Les Misérables conmovió con su última interpretación juntos (destaco a Aaron Tveit y Smantha Barks) y Barbra Streisand dejó a todos congelados por tres minutos con su sublime voz y The Way We Were. Adele, por otro lado, se le notó demasiado nerviosa y el sonido no ayudó a que su poderosa voz resaltara con su ganadora canción; el número final fue casi tan confuso como los bailes del inicio pero con mejores bromas, comparadas con cualquiera de la noche, y un poco más relajado. La mejor manera de terminar un musical: con una buena canción.

Al final de la noche fueron tres horas y media llenas de buenas ideas que no supieron ser un todo coherente y que aterrizara en lo que debía ser la ceremonia de los Oscar, salvo por estas actuaciones musicales que lograron captar más la atención y evitaron ronquidos frente al televisor. 
Con menos espontaneidad, más alegría y respeto que aburrimiento y dejando de lado que ganadores más evidentes no podría haber, el espectáculo termina este año y nos puede dejar respirar en paz. Así seguir disfrutando de las películas sin presión o discusión sobre cuál es la mejor.
Aunque, sin falta, repetiremos las quejas, ansiedad y predicciones, de nuevo, el próximo año.

martes, 22 de enero de 2013

Enlightened

Un detalle que me agrada mucho de los programas que produce HBO (y la mayoría de los canales pagados) es que dejan que sus series sean un producto personal del creador o creadora, sin interferir en la visión y el proceso creativo, confían en sus escritores, y como resultado albergan las mejores series de la tele. Girls es el ejemplo más evidente. Pero antes del éxito que tuvo Lena Dunham, una pequeñísima comedia apareció en el 2011 que llegó a ser joya de televisión y, lamentablemente, no muchos la conocen.
Enlightened también se trata de un proyecto personal, sus creadores Laura Dern y Mike White no solo lo crearon sino que encarnan a los dos personajes principales Amy y Tyler. Dern se luce con su actuación de una mujer que tiene un colapso nervioso y decide irse a "desintoxicarse del mudo", solo para volver a la compañía con la que trabajaba antes a un puesto mucho más bajo y ser odiada por sus ex compañeras de trabajo. Ingenuamente, su misión es concientizar al mundo, a las personas, ser un "agente de cambio" pues se vuelve pro ambiente y la monstruosa compañía, Abbadon, resulta de las que más contamina con desechos tóxicos. 
Vemos este mundo a través de los ojos y palabras de Amy, quisiéramos  advertirle todas las veces que actúa con imprudencia, pero ella resulta tan ensimismada en sus pensamientos que no parece que quiera escuchar a nadie más. Al final del día, su insistencia la lleva a lugares que no nos imaginábamos y, sin darnos cuenta, la apoyaremos en su misión de desenmascarar y traer abajo Abbadon. Ahí, Laura Dern nos muestra un lado que, sin duda, comparte con su personaje: reacciones, pensamientos y actitudes verdaderas con hechos ficticios. Resulta una manera inteligente de hacer televisión. 
Enlightened es una joya por ser pequeña pero atrevida (hace ya un año nos dio el excelente Consider Helen que nos llevó dentro del mundo de la madre de Amy y como lo que vive mientras su hija da brincos y saltos ecológicos e imprudentes), su ritmo es perfecto sin ser ni muy rápido ni muy lento y sus veinte minutos semanales pasan sin que uno lo sienta. No pretende ser algo que exhiba lo que el público quiere, sus escritores planean en soledad, lo muestran y dejan que la audiencia lo disfrute o lo sufra. Es por eso que recomiendo y pido fuertemente que la vean, merece tener más televidentes.   

Su primera temporada puede verse aquí y los lunes a las 9:30pm estrena episodios de la segunda (HBO).

sábado, 19 de enero de 2013

Oprah y Lance Armstrong

La entrevistadora le pide al entrevistado que responda solamente sí o no. El accede, y con unas cinco preguntas directas y al grano una carrera, siete ganes mundiales consecutivos y más de veinte años de mentiras se vienen abajo con un simple sí. Basta con eso para saber lo que se tenía que saber y cambiar el canal para no poner más atención a tales engaños e innecesarias excusas o confesiones. Pero el que decidió quedarse pudo haber sido testigo de un -si se quiere- complejo y premeditado personaje de televisión, solo que este no es alguien creado para papel y pantalla; la complejidad monstruosa que mostraba conforme los minutos pasaban dejaba un sinsabor en la boca de este hablador de tele y resulta casi imposible creer que alguien que no haya sentido que era un tramposo, un abusador de poder, que buscaba ganar a toda costa y engañaba a millones de personas que confiaban en él en los mejores momentos de su vida decida confesar a estas alturas de la vida. Y peor aún, que su rostro no muestre el mínimo gesto de verdadero arrepentimiento, aunque ese sea el punto de toda la entrevista.
¿Cuál es su propósito de decir esto ahora sin tener un plan que le favorezca a largo plazo? ¿Cuál es la verdadera cara de una cultura que se impone sobre las demás y pretende ser la solución a los problemas? Si uno hace trampa en uno de los aspectos más sanos de la cultura: ¿Cuántos más podrían estar haciendo lo mismo? Las personas necesitan un héroe. Es la gente la que fomenta este tipo de creaciones. Y aunque sea demasiado tarde y muchos dejen de creerle, no todo está perdido para él. Al contrario.
La entrevistadora decide hacer sus preguntas de la manera más directa y tranquila posible, su profesionalismo es evidente, pero su indignación y deseo de entender, también. Él busca suavizar el tema con un comentario gracioso. Ella no pierde la seriedad de su semblante. No es un asunto de risa. La hora pasa volando y nos hemos adentrado a un mundo donde todo puede suceder y cualquiera puede llegar a actuar indebidamente; y donde los verdaderos héroes son aquellos que menos conocemos sus nombres, porque ellos decidieron actuar honestamente, no para el mundo, sino para ellos mismos.
Más que una pieza de televisión debemos tomar este diálogo como una enseñanza. Nadie se salva de la avaricia y deseo de poder. Deificar a quien uno consideró como ejemplo a seguir es pérdida de tiempo. Dejemos que la manera tan vil y descarada de actuar de alguien nos demuestre que podemos ser los mejores, pero ante los ojos de nadie más que uno mismo.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Las mejores series del 2012

El 2012 fue un excelente año para buena televisión. Todo el mundo lo dice, pero verdaderamente se ha logrado ver calidad en narrativa televisiva, ya sea entretener con una fórmula establecida, rompiendo esquemas y atreviéndose a ir más allá o simplemente mostrando las historias más locas que un grupo de escritores pueda armar en una hora de televisión.
A continuación la lista de las mejores series vistas por El hablador de tele, notando que varias de exclente calidad como Mad Men, Boardwalk Empire, Justified o Game of Thrones no estará en la lista por razones de tiempo o gusto.
15. The Walking Dead  El hecho de haber visto todos los episodios este año es suficiente para decir que  esta serie logró mejorar grandemente. Todos sus personajes están en peligro de morir y ya varios dijeron adiós. Sus escenas de acción con zombies siempre serán parte orgánica y ya no me molestan, pero son las personas mismas la mayor y verdadera amenaza, los muertos no pueden mentir o engañar. 
14. Elementary
Casi se puede decir que es la mejor nueva serie del año; consistencia, sencillez y muy sutil caracterización de personajes que permite extenderse los 24 episodios que tendrá su primera temporada. Sin forzar historias pasadas mediante flashbacks y mencionando a través de sus guiones pequeños detalles de la vida personal de Holmes y Watson, además de una excelente química que aportan los actores, Elementary tiene su espacio bien merecido
13. New Girl  Luego de una primera temporada con muchas fallas y construcción caricaturesca de personajes, la segunda se convierte en la convivencia de cuatro amigos, cada uno muy diferente entre sí, y las reacciones creíbles ante cada situación de vida. 

12.The Legend of Korra 
Revelación animada del año. Su originalidad logra colocarla lejos de su querida predecesora (La leyenda de Aang) y los detalles narrativos y visuales que lograron sus creadores me dejó impresionado y entusiasmado por ver su segunda temporada.
11. American Horror Story Asylum  Nuevo inicio, monjas, nazis, extraterrestres, exorcismos, Bloody face, posesiones, Santa asesino y Jessica Lange. ¿Qué más se puede pedir?
10. The Middle  The Middle ha tenido los mejores episodios que ha producido este año. El gusto y cariño que tiene y la caracterización de adolescentes llega a tener un nivel de realismo tan bien hecho que deja un gusto especial luego de terminado cada episodio. No se menciona mucho y justo por eso es que la coloco entre las mejores para que sepan -y lleguen a ver- lo bien construida que está y la confianza que ha logrado luego de cuatro años al aire.
9. Parks and Recreation  Pocos conocen esta serie. El horario que tiene en Latinoamérica no le favorece y el humor no lo entiende todo el mundo, pero su manera de explorar los bien asentados personajes y los movimientos atrevidos que llevan la historias a nuevos lugares que refrescan cada temporada.
8. The Borgias  La calidad de Los Borgia es diferente, el drama dentro de una familia adinerada no resulta tan distinto de las demás, incluso más peligroso. El papa Borgia muestra su benevolencia y amor dentro y fuera de su hogar pero sus acciones muestran el lado humano imperfecto que tiene. Los tres episodios finales de esta segunda temporada funcionan como historia continua e individualmente, dejando ansias evidentes de saber qué sucederá.
7. Nurse Jackie  Esta cuarta temporada fue la mejor temporada. La enfermera adicta a las drogas decide entrar a rehabilitación por su propio bien y el de los demás, no sabe qué hacer con sigo misma, lo que sucede a su alrededor le sorprende más de lo que esperaba y el hospital se cae con el nuevo administrador. Todos los personajes lograron evolucionar con cada episodio que pasaba y Nurse Jackie logró mucho con poco tiempo (10 episodios).
6. Veep  No he reído con otra serie como lo he hecho con Veep; su sátira política logró carcajadas que pocas veces había visto en mi. Además de tener un guión inteligente, el personaje de la vicepresidenta misma se roba cada escena que aparece en pantalla y vale la pena cada segundo. Claro que es Julia Louis-Dreyfus que aporta ese nivel de excelencia, bien merecido el Emmy que ganó en septiembre.    
5. The Good Wife No ha llegado a estrenar la cuarta temporada en el país, pero la tercera, que sí se vio, tuvo una serie de excelentes episodios que amenazaron la relación entre Alicia y Will, además de proporcionar casos legales cada semana que hacen que el televidente aprenda a decir "¡Objeción!" de todas las maneras y con todos los tonos posibles. 
4. Homeland  Faltan unos tres episodios para que la segunda temporada termine en Latinoamérica. Aquí ya le hemos visto completa y, aunque tuvo varios problemas, subió de puesto por el excelente final de temporada. Homeland maneja la tensión en una escena a la perfección, estudia a sus personajes de manera cuidadosa y apegada a la base construida en su primer año y con la rapidez que lleva sus acontecimientos deja boquiabierto a cualquiera.
3. Girls  Seguir la vida de unas chicas veinteañeras en la gran ciudad parece tedioso y sin gracia, pero Lena Dunham nos muestra su visión de ese mundo con honestidad y apertura a todo logrando un entretenimiento diferente que logró controversia y alabo entre todos sus espectadores. Que un programa cause controversia basta para ser visto, y que tenga este nivel de calidad llega a ser lo mejor del año.
2. Louie  Estudio de un comediante pelirrojo panzón que deja mariposas en el estómago luego de ver sólo veinte minutos de episodio. No hay comedia que sea alegre, deprimente, hilarante, tonta, tierna, esquizofrénica, enternecedora y, al mismo tiempo, impresionantemente personal como Louie
1. Breaking Bad Desde su primer episodio cautivó y con cinco años en la bolsa, listos para terminar con ocho nuevos episodios en el 2013, Breaking Bad es, sin duda, la serie con el mejor personaje principal de la historia, las historias más inventivas y atrevidas en televisión y una brillante estilización de cada cuadro que cuidadosamente es editado para mostrar al público. No pienso decir mucho por deseos de analizar a fondo cada temporada pero sobretodo porque cada uno debe juzgar por su cuenta sobretodo esta pieza de verdadera televisión. Recomiendo que se vea al menos el primer episodio con la advertencia de que difícilmente no querrán saber qué más sucederá.  


Mención honorífica: LUCK

Y como postre le presento los mejores 8 episodios del año:
1. "New Year´s Eve" - Louie
2. "The Return" - Girls
3. "Fifty-One" - Breaking Bad
4. "Q&A" - Homeland
5. "Baseball" - Veep
6. "I am Anne Frank pt2" - American Horror Story
7. "Gliding Over All" - Breaking Bad
8. "Daddy´s Girlfriend pt2" - Louie


viernes, 14 de diciembre de 2012

Louie

Louie llevaba dos temporadas al aire cuando la descubrí al inicio de su tercera en junio (en realidad no la descubrí pues conocía los elogios que muchos críticos le daban). Por curiosidad y por tener una tarde libre, decidí ver de qué se trataba. Pero con Louie no se puede decir que se trate de algo o que tenga un tema definido semanal. Es simplemente seguir los altibajos de la vida de este excelente comediante pelirrojo (su trabajo consiste en hacer monólogos en un bar de comedias de Nueva York, la famosa stand up comedy). Más evidente que en cualquier otra serie, Louie trata de explorar cada semana la reacción que tendría su personaje principal ante cualquier situación que se le presente. Tiene una especie de filosofía implícita de vivir un día a la vez -en este caso un episodio a la vez; y eso es lo primero que hace a la serie tan excelente: su simplicidad. 

Louis C.K. llega a observar su propia vida desde afuera y la transforma en poemas y reflexiones dentro de un mundo donde todo es posible y nada es fuera de lo normal, donde frente a cada obstáculo, Louie expresa sus emociones como muchos quisiéramos hacerlo y, sin embargo, ha llegado a un momento de su vida en el que busca compañía, calor humano, algo más en su vida, aunque ya haya estado casado y tenga dos hijas. Es un tipo panzón y sin gracia que es un genio con el micrófono, pero no sabe y no puede hablar con una mujer que le gusta. Lo reconoce.  
Esta tercera temporada fue un viaje de auto descubrimiento, muchas oportunidades se le presentaron, pero al final del día vuelve a su soledad. Es en Daddy´s Girlfriend (la novia de papi) que encuentra a la que podría ser el amor se su vida -en uno de los mejores episodios de este año-, por ella saber qué decir o qué hacer entre sus balbuceos y resulta la representación perfecta de lo que sería estar una noche con una mujer así. Pero es en New Year´s Eve (víspera de año nuevo) -el mejor episodio de este año- que ella muere de repente y él se encuentra de nuevo en su soledad y resulta la representación perfecta y brillante de viajar al extremo del mundo para encontrar un sentido de pertenencia, aunque sea en la China. 
Me resulta difícil explicar las imágenes de tan brillante episodio, Louis C.K. aporta el mínimo de diálogo y deja que cada uno sienta y viaje con él y sus emociones en la pantalla. El dejar a interpretación propia cada encuadre que se ve en la pantalla, cada detalle, es otra de las razones que hacen que Louie valga la pena.

Al terminar cada episodio, éste quedará resonando en la cabeza de quien lo vea. Se trata de una experiencia, sea buena, mala, alocada, sin sentido o simplemente graciosa. Una experiencia que se queda en uno lo queramos o no.
Supongo que se clasificaría como humor negro, pero yo prefiero verlo como la vida, la locura que llevamos dentro, la tristeza, la incertidumbre; eso sí, acompañados de música jazz en el fondo. 


A todo esto es importante mencionar que Louis CK es creador y productor, ha escrito, dirigido y editado todos los episodios de su serie, todos. Es su pequeño proyecto que comparte, por suerte, con nosotros, amantes de buena televisión. 

Esta página tiene las 3 temporadas completas para quien guste: http://tinyurl.com/ct9f3dz
Sino, les dejo los dos mejores episodios individualmente, sin necesidad de haber visto cualquiera de los anteriores: Daddy´s Girlfriend parte 2 y New Year´s Eve (Este último tiene una secuencia brillante e hilarante del dolor de cabeza que es la navidad. No se lo pierdan.)